El acto de conciliación

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En el transcurso de los años de ejercicio profesional puedo decir que de los innumerables Actos de Conciliación que he tenido en los Juzgados, tan solo en un par de casos se ha llegado a un acuerdo en los mismos. Ello indica que en los llamados Actos de Conciliación en más de un 90% de los casos dicha conciliación no existe. No obstante, el Acto de Conciliación tiene alguna especialidad de la que a continuación pasaremos a hablar; así como una función muy importante para los despachos jurídicos.

El Acto de Conciliación regulado en la anterior Ley de Enjuiciamiento Civil de 1.881 no ha sido derogado por la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil de 1/2000 de 7 de enero; por lo que es una de las pocas figuras procesales que subsisten de la antigua Ley de Enjuiciamiento Civil.

Con la derogación de los Juzgados de Distrito de diciembre de 1.988, parece ser que todas las funciones procesales están encomendadas a los Juzgados de Primera Instancia, bien entendido en su primera instancia; sin embargo, el Acto de Conciliación da algo de vida a los Juzgados de Paz, toda vez, que el Acto de Conciliación debe ser presentado en el domicilio del demandado, y bien pudiera ser que en dicha población hubiera Juzgado de Paz, en ese caso la presentación de dicha conciliación deberá hacerse ante el Juzgado de Paz del domicilio del demandado y no ante el Juzgado de 1ª Instancia al que corresponda dicha población, so pena de su inadmisión.

El Acto de Conciliación  también cumple una función importante en materia de condena en costas; ya que, en caso de allanamiento ante un proceso declarativo solicitando la no imposición de costas, si se hubiera intentado una conciliación previa sin efecto, no podrá el demandado solicitar la no imposición de costas por no haber tenido conocimiento previo y en virtud del principio de buena fe, en ese caso del Tribunal. Ello se encuentra establecido en el Artículo 395 de la Ley de Enjuiciamiento Civil cuando, al regular la condena en costas en caso de allanamiento, dispone en su apartado primero in fine “se entenderá que, en todo caso existe mala fe, si antes de presentada la demanda se hubiera dirigido contra el demandado demanda de conciliación”.

Por lo que decíamos al principio de nuestra exposición que cumplía el Acto de Conciliación una función muy importante para los despachos jurídicos y centrándonos en la misma de forma práctica, podemos decir que ante la presentación de una demanda en base a una acción que tenga plazo de prescripción cercano en el tiempo y sin posibilidad de fundamentar la demanda adecuadamente por falta de algún tipo de documentación, se debe acudir al Acto de Conciliación porque entraría dentro de los supuestos del Artículo 1.973 de nuestro Código Civil al disponer ab initio “ la prescripción de las acciones se interrumpe por su ejercicio ante los Tribunales...”. Como vemos en la regulación expuesta esa sería una de las funciones esenciales y prácticas de la conciliación.

Sin entrar a fondo en la explicación de la diferencia entre caducidad y prescripción, tan solo decir, que la caducidad opera ope legis y ante la misma no cabe interrupción; por ello, no operaría el Acto de Conciliación ante la caducidad y si ante la prescripción.

Por último señalar los tres tipos de Acto de Conciliación en cuanto a su resultado procesal y a sus consecuencias:

Primero, podríamos hablar del Acto de Conciliación en el que lógicamente bien emplazado el demandado, este no compareciera al señalamiento del Juzgado, en cuyo caso hablaríamos de “Acto de Conciliación intentado sin efecto”.

Segundo, Acto de Conciliación en el cual comparecen ambas partes ante el Juez bien sea de Paz o de 1ª Instancia, sin llegar a un acuerdo en el mismo, en cuyo caso hablaríamos de “Acto de Conciliación celebrado sin avenencia”.

Tercero, el Acto de Conciliación en el cual ambas partes concilian sus posturas y hablaríamos de “Acto de Conciliación celebrado con avenencia”.

Para finalizar decir que es necesario solicitar del Juzgado donde se hubiera celebrado la conciliación, testimonio de la misma para con el y en base a la fe publica del secretario judicial, poderlo utilizar en un procedimiento posterior.